En los últimos tiempos ha crecido el número de adeptos a la dieta flexitariana, una dieta de inspiración vegetariana, pero que permite el consumo de carne o pescado de manera puntual.

arbosana_ plato a base de verduras del huerto de La Boella

¿Qué es la dieta flexitariana?

En la búsqueda por conseguir una alimentación más sana y beneficiosa para nuestra salud, ha surgido esta nueva tendencia culinaria: la dieta flexitariana. Esta dieta opta por seguir un tipo de alimentación casi vegetariana, pero flexible, al introducir de vez en cuando carne o pescado, con el fin de no llegar a tener ningún tipo de carencia en proteínas. De ahí la denominación del término flexitariano: la combinación de la palabra “flexible” con el término “vegetariano”.

Seguir la dieta flexitariana significa aumentar el consumo de frutas y verduras sin renunciar del todo al consumo de pescado o carne. Eso sí, siendo muy selectivos con el tipo de carne o pescado que consumamos. Éstos deberán ser lo más ecológicos posibles, es decir, salvajes o que no hayan sido prácticamente manipulados por el hombre.

Por norma general, acostumbramos a comer más carne o pescado que verduras o frutas, lo que, con la edad, nos puede llevar a sufrir problemas cardiovasculares además de otro tipo de enfermedades.

verduras de invierno

La dieta flexitariana, un hábito culinario beneficioso para tu salud

Todos sabemos lo importante que es para nuestra salud llevar una dieta saludable además de practicar ejercicio. La dieta flexitariana puede llegar a ser una muy buena opción para conseguir una alimentación equilibrada. Y es que, priorizar el consumo de frutas y verduras frente al consumo de proteína animal, es un modelo de éxito para muchos nutricionistas.

A continuación te detallamos algunos de los beneficios que conlleva seguir este tipo de dieta:

  • Reduce el nivel de colesterol: los alimentos más abundantes en esta dieta son más ricos en grasas insaturadas que en grasas saturadas. Las grasas insaturadas son aquellas denominadas “grasas buenas” ya que bajan el nivel de colesterol, y por lo tanto unas grandes aliadas de nuestro sistema cardiovascular.
  • Aumenta el consumo de fibra y antioxidantes. Con este tipo de alimentación aumentamos también el aporte de fibra y antioxidantes. Por un lado, la fibra ralentiza la absorción de grasa y previene el estreñimiento además de algunas enfermedades intestinales. Por otro lado, los antioxidantes nos ayudaran a ralentizar los signos del envejecimiento.
  • Disminuye el índice glucémico, gracias a la ingesta de hidratos de carbono complejos que no elevan de forma rápida los niveles de azúcar.
  • Reduce el riesgo de cáncer y otras enfermedades. Tras los últimos estudios, se sabe que el consumo excesivo de carne, sobretodo de carne roja, aumenta el riesgo de cáncer además de infartos y otras enfermedades vasculares.

Pero además de los beneficios para la salud, la dieta flexitariana supone también una mejora para el medioambiente. Consumir carnes supone recurrir a más recursos ambientales para la cría de animales de los que se necesitan para cultivar frutas o verduras. Además, la población mundial crece cada vez más por lo que se cree que, si se sigue a este ritmo, con el paso de los años, no quedará suficiente pescado para abastecer a todo el mundo.

dieta flexitariana

En cualquier caso, sea cual sea la dieta que decidas llevar, el consumo responsable de carnes y pescados y el aumento de verduras, hortalizas, frutas y cereales en tu dieta será un gran beneficio tanto para ti como para el medioambiente.