La finca de “La Boella” tiene un claro origen histórico, recientemente ratificado.

Parece ser que el origen de su nombre se halla en un personaje musulmán, Bu-Alla (Boella), que daba nombre a unos terrenos de cultivo donde se encuentra actualmente la edificación. La primera datación histórica de “La Boella” la hallamos en la época medieval, cuando la zona fue objeto de donación por parte del príncipe Robert el Normand. Un manuscrito fechado el 7 de marzo de 1150, certifica la donación del lugar por parte del príncipe de Tarragona a Huch y su esposa Eva, con el objeto de cultivar las tierras.

“La Boella” ha tenido siempre un papel relevante en el entorno agrícola y social de la zona e incluso alguno de sus caldos (se cultivaban viñas), fueron premiados internacionalmente en la Exposición Universal de 1888 en Barcelona y en 1873 en Viena.